El presidente de Boca rememoró un momento dramático que vivió en su vida, cuando Chanchi fue raptado.
El presidente de Boca, Juan Román Riquelme, recordó un dramático momento que vivió en su vida cuando en abril de 2002 su hermano Cristian, más conocido como Chanchi, fue secuestrado y reveló la charla íntima que se dio entre ambos después de ese suceso.
En una entrevista que dio el lunes a la noche con el programa No podemos perder, de AZZ, el dirigente tocó varios temas y, entre ellos, se refirió a aquel episodio: "Lo tuvieron 3 o 4 días y no me acuerdo mucho cómo era la cosa, pero hay cosas que puedo contar y otras que no. Cuando lo devolvieron, él me pidió si podía jugar el fin de semana contra Huracán".
En ese entonces, Cristian tenía 16 años y fue secuestrado en Don Torcuato, donde se crió Román y su familia, cuando se retiraba de la casa de un amigo. Días después, fue liberado tras el pago de un rescate por parte de la familia del Diez, quien ya brillaba en Boca.
En esta oportunidad, Riquelme reveló un diálogo íntimo que tuvo con su hermano en ese entonces: "Yo no había ido a entrenar esos días porque estaba pendiente de que me llamaron por teléfono a ver cuánto tenía que pagar. Cuando lo largaron me dijo: '¿Jugás el fin de semana?'. Yo le respondí: 'No, qué voy a jugar... Lo único que quería era que te devuelvan, boludo'. Pero me pidió: 'Jugá, porque pensé que no te veía más'".
Lo cierto es que Riquelme no estuvo presente en el cruce con Huracán, el primero desde que su hermano fue liberado, que terminó en victoria del Xeneize por 2-0 en el Tomás Adolfo Ducó por el Clausura 2022, pero sí lo hizo al domingo siguiente, en el triunfo por 3-0 frente a Unión e incluso marcó un gol.
Sobre cómo atravesó aquellos días y su conversación con el entrenador uruguayo Oscar Tabarez, Román reveló: "Ahí tuve que pedirle a Tábarez si podía jugar el fin de semana. Yo le dije que entendía que había un compañero que venía entrenando, pero me devolvieron a mi hermano y quería verme jugar. Le dije: '¿Me deja jugar? Después del domingo, ponga al otro chico, pero le pido por favor'".
A mediados de ese año, el hoy presidente fue transferido al Barcelona: "En julio nos fuimos a España y él se vino conmigo. Yo no me quería ir, esa es la verdad. Jugué seis años cobrando como un juvenil. Le compré la casa a la María con los premios que íbamos ganando. No me alcanzó ni para comprar mi casa".
Por último, el Diez, visiblemente conmovido, compartió el lugar que tiene Chanchi para él: "Es mi vida. Vivimos igual, sentimos igual. Es raro, pero el Chanchi y mis tres hijos son lo más importante que tengo en mi vida. A la María la saco porque es mi mamá".
