Cada nueva medición del Termómetro de la Salud Mental Achs UC nos entrega una fotografía valiosa de cómo estamos como país. La duodécima ronda muestra que el 18,5% de las personas presenta sospecha o presencia de problemas de salud mental, la cifra más alta en cuatro años.
Detrás del promedio hay un rostro que se repite, el de las mujeres. El 23,8% de ellas presenta problemas de salud mental, frente al 12,9% de los hombres. En depresión la distancia es de 20,5% versus 11,6%, en ansiedad de 23,2% versus 12,3% y en soledad de 26,2% versus 17,5%.
El trabajo ocupa un lugar central en este escenario. El temor a perder el empleo subió de 19,4% a 24,7% en un año y un 23,3% teme que la automatización o la inteligencia artificial afecte su estabilidad laboral. Entre quienes buscan trabajo, los síntomas de depresión duplican con creces los de quienes tienen empleo. La satisfacción laboral también es menor en mujeres (69,6%) que en hombres (75,1%). Todo esto ocurre con una desocupación de 9,6% según el INE, que entre las mujeres alcanza 10,3%.
Hay también buenas noticias. Las mujeres piden más ayuda (21% consultó a un profesional, frente a 12,3% de los hombres) y el 73,8% de quienes acceden a tratamiento dice haber mejorado. La ayuda funciona y el desafío está en que llegue a tiempo, porque más de la mitad de quienes necesitaron apoyo y no consultaron menciona barreras económicas o de disponibilidad.
Nuestro propósito en la Achs es hacer de Chile el país que mejor cuida a las y los trabajadores y sus familias y por eso hemos avanzado en modelos de atención que amplíen el acceso a toda la comunidad, porque las organizaciones que cuentan con experiencia y capacidad para abordar las brechas de atención en salud mental debemos coordinarnos y colaborar para generar estrategias que permitan un acceso oportuno para prevenir el agravamiento de la sintomatología. Tenemos que ser capaces de que la prevención llegue antes de la enfermedad y que existan oportunidades de acompañamiento cercanos y oportunos para los más de 1,7 millones de personas que hoy tienen sospecha o problemas de salud mental y que no han consultado, quienes podrían beneficiarse de acceder a una atención especializada.
Ninguna institución puede hacerlo sola y esta no es una responsabilidad individual. Cuidar con especial atención a las mujeres y a quienes buscan trabajo es cuidar a sus familias y al país completo.
