Actualizado el 22/10/2026 22:54 CEST
El Montpellier, guerrillero, se rebeló ante la avalancha de bajas con la que viajó a Barcelona y completó una primera parte extraordinaria compitiendo de tú a tú contra el Barça (20-18). Sin embargo, un partido en el Palau es muy largo y el equipo de Carlos Ortega resolvió el asunto en la reanudación para sentenciar la eliminación del equipo francés (40-34), que se unió al Pick Szeged como otra víctima ilustre de esta traicionera primera fase de la nueva Champions de balonmano.
El público del Palau se quedó con las ganas de ver en directo a Bryan Monte, el formidable lateral izquierdo del Montpellier que reforzará la próxima temporada al Barça, información confirmada y avanzada semanas atrás por MD. El internacional brasileño, con "una inflamación en el codo derecho", fue una de las cinco importantes bajas con las que el equipo francés afrontó el choque.
Valentin Porte, Rogerio Moraes, Jack Thurin y Drevry Paschal también se perdieron el encuentro, pero el técnico Érick Mathé aún pudo alinear un equipo titular reconocible y su primera línea mantuvo de entrada el pulso a los azulgrana, con el central Agustín Casado y los laterales Kyllian Villeminot y Lucas Guigon al mando, los máximos goleadores del Montpellier al descanso junto al extremo Benjamin Richert.
A pesar de las bajas, el Montpellier también planteó un juego rápido y el resultado fue un intercambio de goles muy entretenido para el espectador. Tras un penalti de Villeminot (4-5), un parcial de 3-0 comandado por Tim N'Guessan dio el primer impulso importante al Barça (7-5 en el 9'), pero los franceses se engancharon al marcador como una lapa.
Ortega pidió tiempo muerto cuando el Montpellier volvió a ponerse por delante (15-16 en el 21') y decidió cambiar cambiar de portero cuando Elliot Deltombe, uno de los jóvenes con los que Mathé completó su convocatoria, puso dos arriba a los galos: 16-18 en el 24'.
Sergey Hernández se fue al banquillo con cinco paradas (22% de acierto) y la entrada de Viktor Hallgrimsson fue tan revitalizadora (tres paradas de tres lanzamientos) que el Barça ya no encajó ni un gol más hasta el descanso, cuando el Barça se fue con dos goles de ventaja (20-18) y dos hombres más en la pista por dos exclusiones seguidas a Arthur Lenne y Zvonimir Srna.
Charles Bolzinger también sustituyó con más tino a Remi Desbonnet y el portero francés ralentizó el estirón de un Barça que salió decidido a resolver el partido en los primeros minutos de la segunda mitad. Hallgrimsson, que firmó un partidazo con 13 paradas (43% de acierto), siguió tocando balones y Dani Fernández salió como un rayo para conseguir una nueva renta máxima: 25-21 en el 37'.
El Barça ya no soltó a su presa hasta el final, Mathé pidió tiempo muerto cuando sus jugadores ya no tenían los pulmones del principio (30-25 en el 43') y los azulgrana cubrieron con nota los minutos finales hasta el 40-34 definitivo, con Tim N'Guessan, Aleix Gómez y Luis Frade como estiletes en ataque.
40 - Barça (20+20): Sergey Hernández (Hallgrimsson), Aleix (7, 5p), Djordje Cikusa, Fàbregas (3), N’Guessan (7), Barrufet (3), Petar Cikusa (2) -equipo inicial-; Dani Fernández (2), Carlsbogard (1), Mem (2), Janc (1), Sola (1), Elderaa (3), Frade (7) y Smarason (1).
34 - Montpellier (18+16): Desbonnet (Bolzinger), Casado (6), Villeminot (6, 1p), Richert (4), Guigon (4), Lenne (2), Plantin (2) -equipo inicial-; Valera (1), Srna (2), Caille (2), Balaguer (1), Prida (2), Deltombe (2) y Calbry.
Árbitros: Lars Jorum y Havard Kleven (Noruega).
Exclusiones: Fernández (Barça); Lenne (2), Srna y Deltombe. Tarjeta roja directa a Richert (43').
Marcador: 3-4, 8-6, 11-10, 15-14, 17-18, 20-18, (descanso); 22-20, 27-24, 31-25, 34-28, 38-31 y 40-34 (final).
Incidencias: Quinta jornada de la primera fase de la Liga de Campeones 2026-2027 disputada en el Palau Blaugrana (Barcelona) ante 2.156 espectadores.
Tras su quinta victoria en cinco partidos de Champions, el Barça de balonmano saltará a la pista apenas 20 horas después de ganar al Montpellier porque este viernes (19.00 h) recibirá al REBI Cuenca en la Liga ASOBAL.
El Barça-Real Madrid de fútbol está en el origen de este extraño programa porque el clásico obligó a pasar del domingo al sábado el Barça-Casademont Zaragoza de basket y, como fichas de dominó por esa disponibilidad del Palau, el encuentro de balonmano pasó a su vez del sábado al viernes.
El Barça de balonmano se avino a jugar el viernes porque ya tiene pospuesto el partido contra el BM Caserío Ciudad Real por su participación en el Mundial de clubs y no quería acumular otro en un calendario muy cargado. Como no hay mal que por bien no venga, técnicos y jugadores tendrán así fiesta el fin de semana.
El Cuenca también jugará dos partidos en 24 horas porque ha jugado este jueves un encuentro aplazado en la pista del Fraikin BM Granollers, donde ha conseguido un inesperado y valioso empate ante el equipo de Antonio Rama (36-36).