Corría julio de 2016 cuando miles de personas salieron a las calles contra el sistema de pensiones. El 24 de ese mes se realizó la primera marcha nacional convocada por “No+AFP”. Menos de un mes después, el 21 de agosto, una segunda movilización volvió a copar la Alameda, esta vez más masiva y con réplicas en más de 50 ciudades del país.
Diez años después, el malestar que llevó a cientos de miles de chilenos a las calles vuelve a apuntar a las AFP, aunque por razones distintas. Si entonces el reclamo era por las bajas pensiones y la exigencia de terminar con las administradoras, hoy el foco está en las fuertes pérdidas de los fondos considerados más conservadores del sistema y en la eventual responsabilidad que les cabe por ellas.
Se trata de una industria que sabe de crisis. Sobrevivió a una Convención Constitucional cuya propuesta apostaba por un sistema de seguridad social público, y a una reforma previsional del gobierno de Gabriel Boric que prometía terminar con las AFP, pero que finalmente las mantuvo dentro del sistema.
Las administradoras lograron sortear esos episodios y dejar atrás, al menos por un tiempo, el debate sobre su continuidad.Para ello contaron con un aliado inesperado: los retiros de fondos de pensiones. Aunque mermaron los ahorros de los afiliados, los retiros terminaron jugando a favor de su reputación, porque disiparon las dudas de algunos sectores sobre si esos recursos existían realmente y si pertenecían a los propios cotizantes.
Pero el golpe reputacional que enfrenta ahora amenaza con reabrir una discusión que parecía archivada. "Las AFP habían logrado algo que durante años pareció imposible. Chile había dejado de cuestionar su existencia", escribióPablo Halpern, director del Centro de Reputación Corporativa del ESE Business School de la Universidad de los Andes, en una columnsa en El Mercurio. "La reforma de 2025 no les devolvió la confianza ciudadana, pero permitió un acuerdo sobre su continuidad. Lo ocurrido con el fondo E amenaza con deshacer ese avance".
La advertencia resume el desafío que tiene hoy la industria: explicar qué ocurrió con las inversiones, responder por el papel de sus directorios y recuperar la confianza de los afiliados. Todo ello mientras avanza la investigación del regulador, que podría terminar en sanciones, se acumulan las acciones judiciales de los afiliados y crece la presión en el Congreso. El capítulo del fondo E está lejos de cerrarse.
Desde su creación en 1981, las AFP han debido convivir con una tensión que va más allá de las rentabilidades: convencer a parte de la ciudadanía de que el sistema responde a las necesidades de quienes cotizan. Según Halpern, "la distancia entre las pensiones y las utilidades de las administradoras alimentó la percepción de que el negocio funcionaba mejor que la protección de los trabajadores".
"Las administradoras habían dejado atrás la discusión sobre su existencia. Lo ocurrido con el fondo E las obliga a enfrentarla otra vez"
El descontento tomó fuerza en 2016 con las masivas marchas, y volvió a escalar con el estallido de 2019. En abril de 2022, en medio de la campaña "Con mi plata no",el pleno de la Convención Constitucional rechazó las indicaciones que buscaban garantizar la propiedad, la heredabilidad y la inexpropiabilidad de los fondos.
En noviembre de ese año, el entonces PresidenteGabriel Boric presentó una reforma previsional que prometía"terminar con las AFP". "Las AFP en esta reforma se terminan", afirmó al anunciar su envío al Congreso.
La reforma finalmente aprobada en 2025 sumó cotizaciones de los empleadores y mecanismos de solidaridad, pero mantuvo a las administradoras. "Después de años de confrontación, las administradoras consiguieron una tregua, no necesariamente legitimidad", sostuvo Halpern. Y advirtió que el episodio actual amenaza con revertirla: "Las administradoras habían dejado atrás la discusión sobre su existencia. Lo ocurrido con el fondo E las obliga a enfrentarla otra vez".
Las pérdidas de los fondos conservadores pusieron bajo escrutinio las decisiones de inversión y el rol de los directorios de las AFP. A una semana de conocidos los resultados, las siete administradoras no habían entregado explicaciones individuales, y solo en voz del presidente de la Asociación de Administradoras de Fondos de Pensiones (AAFP) del gremio de las AFP,León Fernández de Castro.
"Yo creo que también es un error meter a todos el mismo saco. Esto no es una apuesta que hace uno u otro. Esta es una mirada de poder calzar plazos, poder calzar tasas, poder calzar monedas, con estrategias de inversión definidas para un horizonte de plazo determinado que requiere ir a calzar un flujo de rentas vitalicias", sostuvo a el Diario Financiero.
Esto, mientras la Superintendencia de Pensiones abrió un procedimiento sancionatorio que considera, entre otros aspectos, los deberes de supervisión y diligencia de sus directorios.
Luis Hernán Paúl, director del Centro de Gobierno Corporativo de la Universidad Católica, distinguió entre un eventual incumplimiento normativo y las dudas sobre la diligencia de las administradoras. Aunque advirtió que las decisiones deben evaluarse considerando la información disponible al momento de adoptarlas, afirma que el impacto reputacional es significativo. "Las AFP deben actuar para contrarrestar esta ola que va en contra y que, sin duda, está afectando su reputación", sostuvo en entrevista con El Mercurio.
"Las AFP deben actuar para contrarrestar esta ola que va en contra y que, sin duda, está afectando su reputación"
Por su parte, el economista y académico de la Universidad Diego Portales, Salvador Valdés,plantea que recuperar la confianza exige transparentar qué parte de las operaciones con derivados correspondió a coberturas y cuál implicó asumir riesgos adicionales.
En su carta "Fondo E: ¿cobertura o apuesta temeraria?", publicada en El Mercurio, propuso una revisión exhaustiva de las operaciones de los últimos cinco años. "Hoy, recuperar la confianza requiere una auditoría forense, aunque tome un año", sostuvo.
"Hoy, recuperar la confianza requiere una auditoría forense, aunque tome un año"
El expresidente del Banco Central,José de Gregorio, también llamó a corregir los mecanismos que vinculan los resultados de las administradoras con los de sus afiliados.
