Alex Palou, Chip Ganassi Racing Honda

Alex Palou ha ganado cinco títulos de IndyCar, ha conquistado las 500 Millas de Indianápolis y se ha convertido en uno de los grandes nombres del automovilismo estadounidense. Pero había algo que ni siquiera él se atrevía a imaginar: correr una carrera de IndyCar en casa, a pocos kilómetros de donde creció. Y lo más curioso es que, cuando le hablaron por primera vez del proyecto, pensó que le estaban tomando el pelo.

"Pensaba que era una broma", ha confesado el piloto catalán ante un reducido grupo de medios, entre ellos Motorsport.com, durante la presentación oficial del Gran Premio de Barcelona, que se disputará el 18 de julio de 2027.

"Fue parte del Circuit para que hiciera un poco de enlace entre el Circuit e IndyCar. Yo pensaba que era para largo, para 2030 o algo así, para preparar un poco el asunto", ha explicado. Sin embargo, lo que parecía una posibilidad lejana terminó tomando forma mucho antes de lo previsto. "Cuando me enteré de que era de verdad y que era para este año, obviamente flipé un poco".

Porque Palou no se limitó a observar las negociaciones desde la distancia. El piloto de Chip Ganassi Racing también puso de su parte para que Barcelona se convirtiera en una realidad para el campeonato estadounidense, ejerciendo de enlace entre ambos mundos.

"No sé si es solo gracias a mí. Yo, obviamente, solo no habría podido hacer nada", ha reconocido, antes de detallar cuál fue su papel: "Sí que he empujado al máximo. A la que escuché que había la mínima posibilidad de una idea, estuve vendiéndolo muy bien a los americanos y diciéndoles: 'Chicos, esto es de verdad. Barcelona, a nivel de instalaciones, a nivel de historia, es increíble'".

Y Palou no se quedó corto con su discurso de venta: "Creo firmemente que puede ser el gran evento de la IndyCar después de las 500 Millas".

Lo sorprendente no es únicamente que el proyecto haya salido adelante, sino la velocidad a la que lo ha hecho. Según ha explicado Palou, las conversaciones realmente importantes comenzaron hace apenas cinco meses.

"Realmente el trabajo habrán sido los últimos cinco meses. Cinco meses de pasar de ser una simple idea a empezar a trabajar para ver cómo se podía hacer", ha señalado.

"Yo sinceramente desde el principio pensaba que sería para el futuro, no para este año. Así que se ha cerrado muy rápido. Creo que por las dos partes había mucho interés y yo ahí, empujando a las dos partes para que sucediera, habré ayudado un poco".

El resultado es una carrera que irá mucho más allá de ofrecerle al pentacampeón la oportunidad de competir delante de su afición. Para Palou, traer la IndyCar a Europa supone también demostrar lo que puede aportar al campeonato lejos del volante.

"Ser campeón de la IndyCar mola mucho, pero esto también. Es como otra parte, no es la parte de pilotaje, es más la parte de lo que puedo hacer fuera de pista. Así que todas me gustan".

Y después de cinco títulos, una Indy 500 y años dominando al otro lado del Atlántico, Palou ha conseguido ayudar a llevar su campeonato hasta la puerta de casa. Algo que, hasta hace unos meses, ni él mismo se creía.

¿Qué le gustaría ver en Motorsport.com?

Colapinto empieza cuesta arriba en Austin: la FIA confirma tres sanciones

Leclerc lidera la FP1 de Austin con Verstappen al acecho; Aston sorprende y Sainz sufre

F1 en DIRECTO: sigue los Libres 2 (FP2) del GP de Estados Unidos en Austin

Hamilton elogia a Antonelli a las puertas de su primer título de F1: "Merece ser campeón"

"Es bastante malo": por qué Norris necesita pastillas para el dolor de cabeza en Austin