Una abultada derrota ante el Racing en 2008 y su frase para la posteridad precedieron la destitución de Tintín Márquez. El Espanyol vuelve a El Sardinero con Manolo en crisis.

Tan solo ha visitado el Espanyol al Racing de Santander otras tres veces en Primera División. De la última hasta la que se producirá este sábado, un 0-1 con gol del hoy técnico del filial, Sergio García, se cumplían precisamente este jueves tres lustros. Pero pocas se recuerdan tanto como la del 23 de noviembre de 2008, hace ahora 18 años, por lo que sucedió y lo que acabó desencadenando.

Llegaba el conjunto perico a El Sardinero en una extraña circunstancia, ya que había empezado su periplo con Bartolomé Tintín Márquez al mando -tras haber sido el segundo de Miguel Ángel Lotina y Ernesto Valverde- como líder en solitario de Primera tras las dos primeras jornadas, pero que en las nueve siguientes tan solo había logrado sumar otros seis puntos.

Lo que ocurrió, lógicamente, no ayudó a levantar el vuelo. Porque entre Iván Marcano, el experico Óscar Serrano y Jonathan Pereira dieron forma a una derrota sin paliativos, un contundente 3-0 con el que regresaba a Barcelona el Espanyol con 12 puntos en 11 jornadas, eso sí, decimosexto y tres puntos por encima del descenso.

Pero, más repercusión incluso que la goleada ante el Racing tuvo la frase que Márquez pronunció ante el micrófono de TV3 cuando subía al autocar para partir hacia el aeropuerto de Santander: “Olemos a muerto”. Aun sin la pólvora actual de las redes sociales, la sentencia se propagó rápidamente por el mundo perico. Y el presidente, Dani Sánchez Llibre, reunió en su domicilio de Vilassar de Mar al director deportivo, Paco Herrera, y al consejero de tal área, Germán de la Cruz.

Tal había sido la polvareda levantada que el entrenador tuvo que matizar sus palabras unos días después, en la visita del Sporting de Gijón al Estadi Olímpic: “Estaba haciendo una broma y lo dije porque a veces suelto frases chorras. No quiero que ningún socio lo dude: estoy más vivo que nunca”. También aseguró que nadie le había dado “un ultimátum”.

Sin embargo, un gol de Carmelo José González dio la victoria al Sporting (0-1) en Montjuïc, propiciando la cuarta derrota seguida del Espanyol, que aun así continuaba fuera de los puestos de descenso, a un punto, y decimoséptimo. Lo suficiente para que se decidiera su destitución y el nombramiento como su sucesor de José Manuel Esnal Mané. Seis jornadas duró este, tras las cuales llegó Mauricio Pochettino.

A un punto del descenso aterrizará ahora también el Espanyol en El Sardinero, este sábado, después de haber logrado un punto de los últimos 12 en juego y en el arranque de siete días endemoniados, que pasarán por el debut en la Copa del Rey, el martes en Sestao, y la visita el próximo viernes al Villarreal. En crisis lo afronta Manolo González, que tratará de eludir por todos los medios un desenlace como el de Tintín.

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